
Radhames:
Nunca comprendí el cuento que me mandaste. Estoy sobradamente seguro que lo habrás robado, o lo transcribiste, y la verdad no quisiera parecer irrespetuoso pero no es posible que hayas escrito algo así. Soy tu amigo, lo sabes, vamos de juerga y platicamos sobre temas lucidos (o al menos así lo creemos), mas al conocerte tan bien, mi querido amigo, se que tu no pudiste haberlo escrito; discúlpame por mi imprudencia, pero yo se mejor que nadie que escribes cosas muy interesantes e incluso has elido cuentos y ensayos en los que me he perdido por días, pero seamos honestos, el cuento que me diste es una pieza sublime y me gustaría que me confesaras el nombre del verdadero autor de esta obra maestra. Quizá te aturdas y me repliques porque me pongo en este estado de tanta intolerancia y que probablemente te separes de mi, dejemos de ser el núcleo compacto y que nuestra amistad de años llegue a su fin como muchas otras en el medio (mira que arrogantes somos, apenas si podemos escribir ya nos sentimos parte del medio) pero refiero eso a sentir esta mentira tan nefasta de tu parte y que me niegues la verdadera procedencia del cuento. Has de saber amigo, que en la ultima parte del cuento a Kurt Luric, cuando tiene el sueño sobre su muerte y se da cuenta que el fue el que mato a todos los integrantes de su escuadrón. Y después vuela hacia oriente y en el momento en que encuentra unos manuscritos en la humilde cabaña de la señora de los ojos inyectados y solo con dos brazos, encuentra el siguiente palíndromo: Satan ocillate My Metallic sOnaTas. En verdad me gustaría que me lo explicaras si es que lo comprendiste, porque de algo de lo que estoy seguro es que esa frase es la que controla toda la narración del cuento. Estoy muy ansioso porque respondas mi carta, porque es la décima segunda que te envío, mi mente estallara porque no concilio el sueño al quedarme en vela por noches y noches. Escúchame Radhames, la tapa de mis sesos esta a milésimas de impregnarse contra la pared.
Nunca comprendí el cuento que me mandaste. Estoy sobradamente seguro que lo habrás robado, o lo transcribiste, y la verdad no quisiera parecer irrespetuoso pero no es posible que hayas escrito algo así. Soy tu amigo, lo sabes, vamos de juerga y platicamos sobre temas lucidos (o al menos así lo creemos), mas al conocerte tan bien, mi querido amigo, se que tu no pudiste haberlo escrito; discúlpame por mi imprudencia, pero yo se mejor que nadie que escribes cosas muy interesantes e incluso has elido cuentos y ensayos en los que me he perdido por días, pero seamos honestos, el cuento que me diste es una pieza sublime y me gustaría que me confesaras el nombre del verdadero autor de esta obra maestra. Quizá te aturdas y me repliques porque me pongo en este estado de tanta intolerancia y que probablemente te separes de mi, dejemos de ser el núcleo compacto y que nuestra amistad de años llegue a su fin como muchas otras en el medio (mira que arrogantes somos, apenas si podemos escribir ya nos sentimos parte del medio) pero refiero eso a sentir esta mentira tan nefasta de tu parte y que me niegues la verdadera procedencia del cuento. Has de saber amigo, que en la ultima parte del cuento a Kurt Luric, cuando tiene el sueño sobre su muerte y se da cuenta que el fue el que mato a todos los integrantes de su escuadrón. Y después vuela hacia oriente y en el momento en que encuentra unos manuscritos en la humilde cabaña de la señora de los ojos inyectados y solo con dos brazos, encuentra el siguiente palíndromo: Satan ocillate My Metallic sOnaTas. En verdad me gustaría que me lo explicaras si es que lo comprendiste, porque de algo de lo que estoy seguro es que esa frase es la que controla toda la narración del cuento. Estoy muy ansioso porque respondas mi carta, porque es la décima segunda que te envío, mi mente estallara porque no concilio el sueño al quedarme en vela por noches y noches. Escúchame Radhames, la tapa de mis sesos esta a milésimas de impregnarse contra la pared.
MGM
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